El valor de reconocer el miedo cuando eres madre

Actualizado: 29 ago

Muchas madres coinciden en expresar que con la maternidad llega una nueva forma de sentir el miedo: más profunda y visceral, más frecuente y, por eso, muchas veces más difícil de gestionar.


Desde que confirmaste que estabas embarazada o quizás más adelante cuando se acercaba la fecha de parto… ¿sentiste cómo cambió tu percepción del miedo? Y si ya tienes a tu bebé en casa, ¿has detectado miedos que nunca antes habías imaginado?


Miedos maternidad embarazo


Al convertirte en madre es posible que descubras nuevos miedos y es normal que desees que estos desaparezcan. Es normal, porque sentir miedo puede generar mucho malestar. Pero el miedo, al igual que el enfado, la tristeza, la alegría o la ansiedad, es una emoción básica que tiene una función fundamental en tu vida y muy especialmente en tu papel como madre.


¿Quieres saber por qué?


El miedo, aunque pueda ser agotador, te aporta energía para enfrentarte a las posibles amenazas si tienes los recursos necesarios; o claridad mental para evitarlas y huir de situaciones que intuyes que no puedes superar.

El miedo es por tanto una emoción muy útil y, a pesar del rechazo social que puedas sentir al expresarlo o la carga moral que le puedan atribuir, es importante para tu experiencia vital de madre que lo aceptes, que aprendas a identificarlo y que adquieras las mejores herramientas para que juegue a tu favor… como todas las otras emociones.


Quizás te interese leer este post sobre la gestión de las emociones en la maternidad


¿Te gustaría reconocer la utilidad de esos miedos, gestionarlos con mayor facilidad y generar una serie de recursos para sentirte más segura y tranquila en tu nuevo rol de madre?


¡Entonces permítenos acompañarte en este camino de autoconocimiento y empoderamiento de tu maternidad!



Los miedos maternos y el apoyo social.


Recordemos que el origen del miedo es la detección de una amenaza y su función consiste en prepararte para enfrentarte a ella de la mejor manera posible.


Si ya estás en la etapa de crianza, ¡enhorabuena! has superado una de las primeras etapas que pueden resultar críticas en la maternidad: anomalías en el embarazo e imprevistos, o dolor de parto, por ejemplo.


Una de las formas de estar mejor preparada para todos los retos que deberás enfrentar en los primeros años con tu bebé en casa, y que pueden ser activadores del miedo, es recordar que no tienes que hacerlo todo sola.

Apoyarte en familiares, amigos, tribu de madres, personal sanitario, etc., puede ayudarte de muchas maneras a enfrentarte a los distintos miedos que pueden aparecer durante el posparto.


¡Hagamos repaso de parte del contenido que puedes encontrar en el Programa Miedo, de Dana!


“Tengo miedo a equivocarme en mis desiciones como madre”.

¡Confía en el conocimiento colectivo!

Hemos comentado en posts anteriores que la información es poder, y en la maternidad es un recurso que no puedes obviar si quieres sentirte segura y empoderada para tomar decisiones y enfrentarte a tus miedos e inseguridades. Blogs y libros de crianza, manuales de pediatras, psicólogos, nutricionistas… Cuando alguno de ellos coincida con tu manera de entender la crianza y la maternidad, puedes ver qué otras opiniones tiene en cuestiones que te generen más dudas.


En la app de Dana encontrarás recursos diseñados por profesionales de la salud y expertos en matrescencia pensados para acompañar a las madres de una manera amable y respetuosa con contenidos contrastados científicamente. Te invitamos a explorarlos cuando tengas dudas para conseguir respuesta a tus miedos.


También los grupos de crianza, muchos de ellos coordinados por centros de salud o escuelas infantiles, representan un acompañamiento efectivo para muchas madres. Compartir experiencias y conocer cómo han sorteado las dificultades otras familias es de gran utilidad para no sentirte sola en tus miedos y para anticipar situaciones que podrían generarlo. Si no lo has hecho ya, te animamos a participar en la comunidad de Dana donde todas las madres y tipos de maternidad encuentran su sitio.




“Tengo miedo a no poder más”. ¡Encuentra apoyo!

Te has detenido en algún momento a pensar: ¿qué necesito para sentirme más fuerte en mi maternidad? Seguramente no sean grandes cosas y con un sencillo y valioso gesto por parte de tu comunidad, puede que encuentres la respuesta que necesitas. A esto se le conoce como 'ayuda práctica'. Por ejemplo: contar con alguien de confianza para que se quede con tu bebé un momento y te puedas dar una ducha reponedora; pedir a las visitas que no traigan regalos al bebé, si no comida sana hecha en casa para ti; hacer un grupo de amigas-madres para salir con los cochecitos a hacer un poco de ejercicio a la vez que disfrutáis del recogimiento de la tribu…


Si tienes ayuda práctica para cuidar de tu bebé y de ti misma, será más fácil que puedas centrarte en tu bienestar, y cuanto mejor te encuentres, más seguridad tendrás en tu capacidad como madre y menos miedos te abordarán.


“Tengo miedo a no volver a ser yo misma después de la matrescencia”. ¡Busca inspiración!

Aunque no hay dos maternidades iguales, lo cierto es que la matrescencia es una transformación muy intensa para todas las madres y como tal, puede llevarte a dudar sobre tu vocación profesional, tu identidad personal, tus relaciones amorosas, tu lugar en la comunidad o tu cuerpo.


Para reconectar con todo lo bueno que hay en ti, puedes acudir a tu círculo más cercano de amigos y familiares para que te digan lo que más aprecian de ti; ahora que eres madre y tu cuerpo ha cambiado, que resalten lo más bonito de tu físico; como amiga, qué es lo más valoran de ti; que destaquen aquello que te hace única como mujer; etc.

Y para sentirte inspirada en tu nuevo camino, puedes buscar testimonios de otras madres que han aprovechado esta transición vital para hacer un giro en su vida: cómo han reorientado sus negocios, cómo han reorganizado su vida, qué nuevas aficiones han adoptado… Los momentos de crisis vital son muy duros, y también muy creativos: depende sólo de ti a dónde quieres llegar tras este cambio radical.


“Tengo miedo a no ser una buena madre”. ¡Confía en tu bebé!

Si pudieras verte a través de los ojos de tu bebé, ¿qué verías? ¿No crees que muchos de tus temores desaparecerían?


Si quieres experimentar algo realmente increíble y sorprenderte de ti misma, puedes pedirle a alguien que te grabe en vídeo a ti y a tu bebé mientras jugáis, cantáis, le bañas o le alimentas, y luego volver a ver ese vídeo fijándote en todas las cosas que has hecho bien: lo atenta que has estado a sus reacciones, cómo has sido capaz de sacarle una sonrisa cuando se estaba enfurruñando, lo cariñosa que eres… y, sobre todo, en cómo reacciona tu bebé ante tu simple presencia.


¿Te emocionas de tan solo pensarlo? Lo que tenéis es maravilloso: ¡permítete disfrutarlo y felicítate por ello!



Quiero saber más sobre los miedos en la maternidad.


Si has llegado hasta aquí y sientes que quieres un acompañamiento amoroso, cálido e individualizado para conocer los miedos que te impiden disfrutar de tu embarazo, parto y posparto, te invitamos a que descargues la app de Dana.


En el ecosistema de Dana encontrarás más recursos y herramientas que tienen como objetivo dotarte de la capacidad para que tu misma gestiones los altibajos emocionales propios del embarazo, a reforzar el vínculo con tu bebé y con tu pareja –si la tienes-, a crear un plan de parto y sobre todo poner foco en lo que deseas transformando los miedos en estados de ánimo positivos.


Con este proceso obtendrás claridad sobre el privilegio de traer una vida al mundo.


¡Te esperamos en Dana!