Iniciar el camino del autocuidado materno en el embarazo

Actualizado: 26 jul

Durante el embarazo, los cambios físicos son evidentes. Pero los emocionales, aunque puedan ser invisibles y resultar confusos, también son drásticos e igual de fundamentales para esa relación tan especial que empiezas a construir con tu bebé desde la gestación.


mujer embarazada

La neurociencia ha comprobado que estos cambios son producto de modificaciones cerebrales que la mujer experimenta en el embarazo para favorecer la “conducta maternal” y que así cuente con recursos específicos para el cuidado del bebé. Es lo que comúnmente se le conoce como “instinto materno”.


Pero si no conoces con certeza y profundidad de dónde vienen estos cambios y cuál es el objetivo de los mismos, es muy posible que simplemente te dejes llevar y que por momentos sientas que pierdes el control sobre tu maternidad.


Por eso en Dana creemos que la información veraz y contrastada no debe ser una excepción ni una carrera de obstáculos. Debe estar alcance de forma sencilla para todas las mujeres que desean ser madres o que ya lo son.


Por ejemplo, en el programa de Embarazo y preparación al parto de Dana te ofrecemos contenido organizado en más de 30 módulos para acompañarte en tu evolución gestacional y dar respuesta a todas tus inquietudes en: nutrición en el embarazo, sexualidad y pareja, dificultades para dormir, malestares frecuentes, gestión de emociones, preparación al parto, cuidados en el posparto, entre otros.


El contenido está especialmente diseñado para que tengas acceso a ellos desde cualquier sitio y en cualquier momento; además están presentados en lecturas o audios muy cortos para que consultes sólo aquello que deseas saber en ese momento y no inviertas mucho tiempo, que sabemos que ahora mismo, ¡no te sobra!


Recuerda que estar bien informada sobre tu estado y anticiparte a la evolución de tu embarazo, te facilitará aliviar la incertidumbre y, por tanto, vivir una maternidad en calma.


Conducta maternal y el autocuidado.

La propia conducta maternal puede hacer que te desentiendas de ti misma en favor de tu bebé. A veces el entorno te puede hacer sentir invisible, como si sólo importase que tu bebé está bien. ¡Y de tu pareja, si la tienes, ni hablemos!


Pero por importante que sea tu papel para el cuidado del bebé, es fundamental salir del estereotipo de la madre abnegada siempre en segundo plano y reconocerte el derecho al autocuidado físico y emocional.


Isabel Coca, comadrona formada en yoga y con toda una vida vinculada a la mujer y a la maternidad, afirma en el podcast Maternidad y matrescencia, que:

La mujer cuando está gestando se le activan todos los radares y está abierta a nuevos aprendizajes, a adoptar nuevos modelos de vida, a hacer todo lo mejor para el cuidado del bebé. Es por tanto un buen momento para procurar su propio bienestar incorporando nuevos hábitos saludables fáciles y sencillos.

Pero cómo dedicarte tiempo a ti cuando sientes que toda la energía, todos los focos, todo tu amor tiene un solo centro: tu bebé


Quizás parece más difícil de lo que realmente es si piensas en que múltiples estudios demuestran que las madres que se cuidan, no solo son más felices y saludables, sino que además son más capaces de atender adecuadamente a sus criaturas.


Tu bienestar no depende de grandes retos.

Depende de pequeñas acciones diarias.

Isabel Coca afirma que para empezar a tomar consciencia del autocuidado en la maternidad, es importante que las madres empiecen por respetar su cuerpo; y para ello deben conocerlo. Y la mejor manera de conocernos es dedicando tiempo y atención a escucharnos.


Todas la mujeres partimos de un pasado distinto en cada embarazo. No es lo mismo aquellas que parten de muchos duelos, o de un momento que sabiendo que no es el idóneo, continúa con la gestación… No es tampoco lo mismo un embarazo a los 20 años, a los 30 o a los 40. Por tanto, cada mujer llega con un pasado, con un deseo y con un cuerpo que no siempre ha estado bien tratado. Esta realidad marcará el embarazo y la forma en que la que cada una se adaptará a los cambios para dar paso a la gran transformación de mujer a madre.

¿Te has tomado tiempo para pensar de dónde partes en tu embarazo? ¿Cómo marcará esto tu transformación?


Isabel Coca nos sugiere una sencilla práctica para que conectes con tu nuevo rol de madre, te conozcas mejor y empieces a vincularte con el bebé que estás gestando:


Escucha, siente y acepta el ritmo de tu respiración. Una vez que lo hayas reconocido, camina de forma consciente con este ritmo.

Encontrar tu propio ritmo en cada momento de tu maternidad es el primer paso del autocuidado. Felicítate por ello.


Y si has llegado hasta aquí, queremos invitarte a que incorpores en tu día a día el siguiente pensamiento que nos regala Isabel Coca:


Para proteger esa nueva vida, busco los recursos para protegerme primero a mi como madre. Cuidando de mi, cuido de mi bebé.

Gracias por dejar que te acompañemos con esta lectura sobre maternidad y autocuidado. Esperamos volverte a ver en Dana para seguir creciendo juntos.