Registro del ciclo menstrual y el autoconocimiento en la maternidad

Cuando te conviertes en madre muchas cosas cambian en ti. Algunas son más evidentes porque están a la vista, otras son más íntimas y solo las percibes tú, y otras pueden incluso pasarte desapercibidas porque son invisibles.


Estos cambios aparentemente invisibles también tienen marcada influencia sobre el bienestar, equilibrio y comodidad en tu rol de madre. Y decimos “aparentemente” porque si te prestas atención a ti misma durante unos minutos al día, verás cómo estos cambios salen a luz.


En este sentido, el registro del ciclo menstrual es una herramienta que te puede resultar muy reveladora para dar sentido a sensaciones, emociones y necesidades que no sabes muy bien dónde nacen ni qué te pueden aportar.





En el pódcast de Dana hablamos con Anna Puigdemasa sobre cómo el registro mensual puede ayudarte a conectar con tu Yo más cíclico para procurarte un trato más respetuoso con tu propia esencia y naturaleza.





El autocuidado empieza por el autoconocimiento.


Tener un registro de tu ciclo menstrual dibujará patrones de tus emociones, reacciones, conductas, etc. que responden a la fase del ciclo en la que te encuentres.


Esto te ayudará a cuidarte desde el autoconocimiento, anticipándote a tus necesidades o inquietudes. Por ejemplo:

  • Conocer los altibajos de energía facilitará que te organices las actividades más demandantes a nivel físico y los períodos de descanso.

  • Detectar cuándo te sientes más abierta, empática y sociable, o cuando necesitas más recogimiento e introspección, puede marcar el ritmo de tus relaciones sociales o incluso de reuniones de trabajo.

  • Quizás hay días que te notes más dispersa y otros más concentrada; encontrar este patrón puede resultar muy productivo si necesitas desempeñar tareas que requieran de mayor atención.

  • El diálogo interno también puede verse influenciado por tu ciclo menstrual. Habrá fases en las que sientas que puedes con todo y otras en las que parece que todo sale mal… Conocer en qué momento estás cuidará también de tu autoestima.


Anna Puigdemasa nos recuerda que el Yo cíclico influye en todos los aspectos vitales de la mujer y nos sugiere para empezar, que observemos cada dos o tres ciclos alguno de estos aspectos para establecer relación entre tu ciclo menstrual y cómo te sientes:


A nivel físico puede cambiar:

  • Intensidad del flujo

  • Pechos hinchados

  • Cambio en el hambre

  • Regulación de energía

  • Apetito sexual


A nivel emocional puedes notar:

  • Deseo de socializar.

  • Necesidad de introspección.

  • Diálogos internos.

  • Disponibilidad para cuidar y atender a otros.


A nivel mental quizás notes:

  • Capacidad de planificación.

  • Nivel de concentración.

  • Facilidad para la creación.


A nivel espiritual puedes necesitar más:

  • Enraizamiento.

  • Conexión trascendental.


Para terminar, Anna Puigdemasa nos regala este mantra:


Aceptar el ritmo cíclico para ser sin pretender, estar sin controlar, parar sin reprochar.

Desde Dana te invitamos a conocer tu Ciclo Menstrual y descubrir su poder transformador, especialmente en la maternidad.